viernes, mayo 22

Rostro de vos

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por épocas
por tacto
y por sabor...
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Mario Benedetti
(Imagen: Joven de la perla, J. van Vermeer)

jueves, febrero 5

FE EN TU RECUERDO


Pensarás que te habré olvidado
porque nada de lo que tú ves
te dice que yo me acuerdo de ti.
Tendrás entonces fe en el olvido
y creerás en aquello que no ves.
Pero si pudieras verme,
sabrías que tú eres tan "mía"
como lo son los años de mi vida,
tan "mía" como la libertad
de tu eterna presencia en mí,
tan "mía" como mi fe en tu recuerdo,
amiga que nunca olvido.

Rafael

(Imagen:"El árbol de la vida",Violeta Parra)

lunes, enero 19

La hoguera

Quema cuanto puedas:
las cartas de amor
las cuentas telefónicas
el cesto de ropa sucia
las escrituras y certificados
la deslealtad de los colegas resentidos
la confesión interrumpida
el poema erótico que confirma la impotencia
y anuncia la arteriosclerosis
los recortes antiguos y las fotografías amarillentas.
No dejes a los voraces herederos
ninguna herencia de papel.
Sé como los lobos: muere en la madriguera

y sólo muestra tus afilados dientes a los canallas.

Vive y muere cerrado como un caracol.
Dile siempre no a la escoria electrónica.
Destruye los poemas inacabados, los borradores,
las variaciones y los fragmentos
que provocan el orgasmo tardío de filólogos y eruditos.
No dejes a los catadores de basura literaria ninguna migaja.
No confíes a nadie tu secreto.
La verdad no puede ser dicha.


Ledo Ivo

lunes, octubre 20

TODO ERA AMOR


¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M, con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!
Oliverio Girondo

(Imagen : L. Alma Tadema)

jueves, octubre 2

DETRÁS DE LA OSCURIDAD

Detrás de la oscuridad están los rostros que me han abandonado.
Yo ví su piel trabajada por relámpagos. Ahora
ya sólo veo, en el instante amarillo,
el resplandor de sus lejanos párpados.
Antonio Gamoneda
(Imagen: George F. Watts)

martes, septiembre 16

HABLO CONTIGO

Hablo contigo, ignoro dónde estás, hacia qué luz busca mi Ser el eco en que te escucho.
No hay usura en tu voz, yo sé que un aire limpio te respira, que algo redentor, alguna claridad que arrastra el río lleva el pensamiento tuyo.
Hablo contigo, una intacta pasión vive en tu fósforo, una única luz que no se apaga mientras la muerte fluye, mientras la muerte sufre esta palabra.
Y hablo, hablo contigo alrededor de un hueco, alrededor de mí como
el que gira mutuo, como aquel que dentro de nosotros es próximo y se acerca con su haz luminoso de pureza.
Hablo ante el destino que imagina el hombre, eso de desvalido, eso de delirante y turbio hablo contigo. Y es de noche, es de noche en los dos como metal oscuro, y vemos como largamente la verdad extiende su único hilo de saliva, un único alfabeto en el rumor de todos
. Hablo contigo, oh bondad compartida de quien es silencioso, sombra de esa sombra que aletea y es vuelo de semejante elocuencia, el que escribe, el que escucha, el que lámina a lámina va enhebrando en el eco una voz que responde, esa voz en mí mismo, la que nos alumbra y persuade desde más allá de la muerte.
Juan Carlos Mestre
(Imagen: J. C. Mestre)

domingo, agosto 24

Magia en verano

Me recreo ante tu cuerpo como ante un paisaje
imprevisto. Me sorprende verte en la desnudez juvenil,
y ansío recorrerlo, como una anhelada geografía.
Me ves pensando en la umbría vegetal de algunas
grutas, o en el agua del muslo donde brillan las venas.
Me perderé en un bosque que cruzo con mis manos,
y pediré una larga estepa donde los labios hablen.
Me ves sorprendido, anonadado, pensando en habitarte.
Y tú, mientras, te abandonas al cálido primor del aire.
Te dejas en la luz, que te navega; y si miro tus ojos
vuelvo al jardín oscuro donde es verano el verde.
Te miro otra vez y casi no te creo posible. Fulges,
encantas, guarda tu cuerpo el hechizo insabido de la tierra.
Y despacio sonríes al irme yo acercando, atónito,
hacia ti mientras el sol nos cubre con su luz, nos desdibuja,
y nos va metiendo en la calma inmensa y rubia de la tarde.
Luis Antonio de Villena
(Imagen: J. A. Ingres)